Relación entre tener un corazón sano y las varices

Relación entre el corazón y las Varices

En la actualidad se considera que más de un 50% de la población mundial padece de alguna enfermedad relacionada al sistema circulatorio, llevando a convertirla en la primera causa de mortalidad en el mundo, sobre todo, si se considera, que en la mayoría de los casos, quienes las padecen, no lo saben.

Esta falta de conocimiento sobre un aspecto tan importante como lo son los padecimientos del sistema circulatorio y los síntomas para poder identificarlos, puede desembocar en condiciones y padecimientos bastante complejos.

Relación del corazón y las varices
Los problemas que se pueden originar en sistema circulatorio, tienden en la mayoría de los casos, a estar relacionados con la obstrucción de la fluidez de la sangre en algún lugar del cuerpo, lo que imposibilita el correcto transporte de oxígeno y de nutrientes por el organismo, por ende, afectándolo gravemente. De los principales padecimientos, aquellos más conocidos, se debe hacer referencia a las varices.

Las Varices y el Corazón

La relación existente entre las varices y el corazón, es bastante estrecha, esto se debe a que las varices se presentan como la incapacidad que tiene la sangre de retornar de las piernas, al corazón correctamente para que este siga el proceso de bombeo al resto del organismo.

A una vena se le puede considerar varicosa siempre y cuando, se encuentre dilatada de una manera irregular y permanente. Además, de presentar un aumento importante en la presión de la vena, específicamente, donde ocurre la acumulación de la sangre. Ahora bien, si se considera que el proceso de retorno de la sangre no se realiza exitosamente, son muchos los padecimientos que se pueden presentar. Algunos pudiendo afectar hasta al sistema nervioso e inmunológico.

La razón específica por la cual aparecen las varices, no está comprobada. Sin embargo, se ha concluido que la relación entre las varices y el corazón es estrecha, debido a que los factores que se consideran causantes de los problemas, son los mismos.

Estos estudios aseguran que las condiciones originadas por la mala circulación de la sangre por el cuerpo, que dificulta el trabajo del corazón, son aquellos que pueden impulsar la aparición del mapa de venas moradas y azules que aparecen en las piernas y que pueden generar problemas de toda índole.

De estas principales razones por la cual se presentan estos problemas en las varices y el corazón, se deben nombrar 3 fundamentales. Primero, el sedentarismo, ya que, la sangre se estanca y se dificulta el proceso de retorno sanguíneo y el bombeo de la sangre.

Segundo, la edad, con el paso del tiempo, las válvulas que permite que la sangre regrese al corazón se ven afectadas y debilitadas pudiendo llegara a imposibilitar su envío. Y tercero, la obesidad y la mala alimentación, en estos casos, la existencia de altos niveles de colesterol en la sangre puede llegar a que este se adhiera a las paredes venosas. Generando bloqueos y entorpeciendo la circulación.

A pesar de que estas son consideradas las principales causas de las condiciones que se pueden presentar en las varices y el corazón, la herencia genética se ha comprobado como uno de los más importantes factores de riesgo; en el caso de las varices, esta carga genética puede resultar hasta en un 97% de probabilidad de padecimiento.

La aparición de las varices y el sistema circulatorio

Cuando se realiza un estudio sobre el sistema circulatorio, una de las principales cuestiones que se toma en cuenta, es la clara diferenciación existente entre los tipos de venas que se encuentran cruzando todo el cuerpo humano.

Existen 3 tipos de venas, las superficiales, las profundas y las perforantes, todas ellas cumpliendo funciones distintas y todas teniendo la posibilidad de padecer de distintas condiciones, entre ellas, las varices. Es en las venas profundas, donde las várices pueden generar un mayor daño, ya que, esta drena la vena de mayor tamaño, la Vena Cava, la que se encuentra directamente conectada al corazón.

Las varices presentan síntomas físicos antes de ser visibles, primeramente, las piernas tienden a estar cansadas y pesadas, se pueden presentar molestias, calambres y dolores sobre todo en las horas de la tarde.

Es luego, cuando aparecen las manchas y el cordón venoso, cuando los síntomas más preocupantes hacen su aparición. Pudiendo generarse sangramientos, endurecimientos de los tejidos, picazón y descamas, haciendo ruidoso el problema circulatorio.

Cuando una variz se presenta, lo más importante es recurrir a un médico especialista en las venas, los angiólogos, para que este se encargue de analizar la razón por la cual esta aparece. De esa manera evitar los peores síntomas y comenzar un tratamiento que no solamente permite eliminar la variz, sino también prevenir que esta se complique.

Las varices no tratadas pueden convertirse en un complejo problema, que puede ir desde una simple hinchazón, a dolores punzantes e incluso, en casos avanzados, los tromboembolismos.