Tratamientos de las varices durante el embarazo

Las varices en el embarazo

¿En algún momento al caminar has sentido un ligero dolor o ardor en las piernas o notas que, al ponerte aquel bikini, hay unas pequeñas arañitas rojizas o azuladas? ¡Cuidado! Pueden ser varices.

Tus familiares o amigas pueden alertarte de esta patología que quizás pases por alto, pero lo mejor al notarlas es acudir a un especialista para tratarlas y mejorar su condición.

Primero comprendamos qué son las varices o venas varicosas. Son venas hinchadas provocadas por una acumulación anormal de sangre. Al tener venas débiles, ellas se ensanchan y dilatan acumulándose la sangre, especialmente si pasamos mucho tiempo de pie.

De allí la sensación de ardor y dolor más frecuente en piernas y pies, pero no limitante pues pueden aparecer en otras partes del cuerpo como explicaremos más adelante.

Las varices se podrían explicar cómo una falla de las válvulas que ayudan a mantener la sangre fluyendo de las piernas al corazón. Al detenerse estas válvulas, la sangre también se detiene y acumula provocando la hinchazón.

Es muy frecuente que esta condición congénita, aparezca durante el embarazo.

Tratamientos de Las varices durante el embarazo

Varices del embarazo

Cuándo estamos embarazadas, aparecen diversos síntomas como náuseas, reflujo, dolores de pelvis y espalda, hinchazón de pies y si tenemos el factor hereditario, las denominadas varices del embarazo.

Son catalogadas por los especialistas como secundarias, tendiendo a desaparecer en un período corto después del parto. Al estar embarazadas nuestro cuerpo sufre grandes cambios, entre ellos, el útero crece ejerciendo presión sobre la vena cava inferior ubicada en la entre piernas y esto incrementa la presión sobre las venas de nuestras extremidades.

De igual manera, aumenta la cantidad de sangre en nuestro cuerpo, recargando a las venas de trabajo y los niveles de progesterona suben haciendo que las paredes de los vasos se relajen.

Existe predisposición genética para la aparición de las varices, pero también es más frecuente en las mujeres, sobre todo porque según las cifras, 30% de nosotras desarrollamos venas varicosas en la primera gestación.

Cómo tratar las varices en el embarazo

¿Qué se debe hacer?

La lógica nos indica que debemos acudir a un especialista que nos asigne exámenes como ultrasonido venoso o una venografía, a fin de determinar la clase de várice y su tratamiento.

Luego que determinamos cuál tipo tenemos, el médico recomendará métodos para disminuir el dolor, la hinchazón e incluso eliminar las varices

Grados de varices

Como si fuera la escuela, las varices tienen cuatro grados: Grado I se caracterizan por ser violáceas con forma estrellada denominadas arañas. Se presentan como un problema estético, pero además producen sensación de pesadez en las piernas y pies.

Las de Grado II se hacen más visibles, provocando -además de pesadez- dolor, calambres, hormigueo y picor. Ya las de Grado III son venas más dilatadas, sus síntomas se agravan con edemas y cambios en la coloración de la piel.

Les siguen las Grado IV, aglomeran todas las dolencias anteriores y conllevan zonas eczematosas y úlceras que se infectan fácilmente.

El riesgo de hemorragia está presente en las varices Grado III y IV, puede ocurrir por lesiones en la piel y al estar la sangre acumulada fluye continuamente con un color oscuro.

En estos casos debe aplicarse un vendaje comprensivo y elevar las piernas hasta detener el sangrado, además de acudir de urgencia a su médico tratante.

Varices vulvares

Otro tipo de varices que hemos dejado para el final son las que aparecen en los genitales externos durante el embarazo, conocidas cómo varices vulvares. Son muy molestas al caminar y durante el acto sexual, pero tranquilas pueden evitarse con asientos de agua fría y el uso de ropa holgada.

Las temidas hemorroides también pueden aparecer durante la gestación, Son básicamente la dilatación varicosa de las venas del ano, éstas se denominan externas y las internas producen sangrado rojo brillante, indoloras al evacuar.

Lamentablemente, el embarazo provoca esta condición en casi todas las futuras madres, porque el útero en crecimiento obstruye las venas de la pelvis y de la zona ano rectal.

Pero hay una buena noticia, un gran número de embarazadas, presentan hemorroides discretas e indoloras, no obstante, si se complican es poco recomendado el parto vaginal.

Eliminar las varices

Las arañitas vasculares son líneas finas de color rojizo, pequeñas roturas capilares que provocan malestar y para ellas se recomienda la infiltración o en términos médicos escleroterapia.

Consiste en inyectar una solución química en las venas permitiendo su cicatrización, así el flujo sanguíneo se desvía hacia las venas sanas. Es un tratamiento ambulatorio y sin necesidad de anestesia y aunque las arañas desaparecen, sus efectos pueden provocar picazón y cambio en el color de la piel.

Hay otra alternativa para tratarlas, la Cirugía Láser consiste en el envío de fuertes descargas de luz a la vena, reduciendo su tamaño e incluso su desaparición.

No es muy recomendado para varices de gran extensión y sus efectos incluyen enrojecimiento, hematomas, picazón y cambios en el color de la piel.

La Extirpación de venas varicosas es un procedimiento delicado que requiere de una a dos horas de intervención con uso de anestesia general, Consiste en extraer o ligar una vena grande. Se recomienda para casos de úlceras varicosas, coágulos de sangre o venas varicosas.

Se corre el riesgo de problemas respiratorios, sangrado, daño de nervios, infección entre otros efectos secundarios.

La flebectomía como método para eliminar las varices, hace posible -con el uso de un pequeño escalpelo o agua -extirpar varices que se encuentran por debajo de la superficie de la piel. Es ambulatorio y con anestesia local.

Se hacen incisiones milimétricas en la piel y con una especie de gancho de tejer o gancho de flebectomía se saca la vena defectuosa y se cauteriza.

Prevenir es mejor que lamentar

Ante este panorama que se puede presentar especialmente, durante el embarazo, deberíamos ser precavidas para que la dulce espera no se convierta en una agridulce experiencia.

Si estás en estado de buena esperanza investiga si tienes antecedentes familiares de esta patología, de ser así toma en cuenta estas recomendaciones.

Evita el sobrepreso, en tus meses de gestación aliméntate sanamente, nada de comer por dos o de antojitos de medianoche, pero si consume alimentos altos en fibra, frutas, verduras, de siete a ocho vasos de agua.

Baja el consumo de sal, pues el sodio produce retención de líquidos y este a su vez aumenta el volumen de la sangre. Deberías evitar conservas, papas fritas, sopas de sobre, salsas, pan, galletas, embutidos, grasas saturadas como mantequilla, nata o tocineta, picante, alcohol, café y chocolate.

Es importante realizar ejercicios de forma regular, es recomendable caminar, subir y bajar escaleras, nadar, practicar ejercicios suaves.

Otros consejos para escapar de las varices del embarazo son evitar calzado plano, tacones altos máximo de 5 centímetros, ropa holgada, no permanecer mucho tiempo de pie, sentado o sin moverse, no darte duchas calientes o estar en lugares calurosos.

Cuando ya aparezcan las varices, levanta tus piernas por unos 10 minutos antes de dormir, usa cremas hidratantes si sientes picor y un buen masaje de los tobillos hasta los muslos.

También es recomendable dormir del lado izquierdo con los pies sobre la almohada, de esta manera se libera la vena cava del peso del útero y se facilita la circulación de la sangre.

El uso de medias de descanso ejerce compresión suave en el tobillo, son más elásticas en el área de los muslos, así la sangre no tiene problemas para regresar al corazón.