Efecto de la gravedad y tipos de varices

Tipos y gravedad de las várices

Antes de comenzar este artículo, creemos oportuno recordar ¿qué son las várices? Como lo hemos descrito claramente en artículos anteriores las varices son también conocidas como insuficiencia venosa periférica.

Estas afecciones son dilataciones de las venas que, por diversas razones, no cumplen correctamente su función de llevar la sangre de retorno al corazón por lo que la sangre se acumula en ellas generando que se dilaten y vuelvan ondulantes.

Tipos de varices y el efecto de la gravedad

Que ocurre con nuestras varices?

 

Generalmente se aplica el término varices para hacer referencia a las que aparecen en las piernas, porque estas son las más frecuentes, pero es importante saber que las várices también pueden darse en otras zonas del cuerpo, tales como el esófago (várices esofágicas), la región anal (hemorroides) o en los testículos (varicocele).

La frecuencia con que aparecen depende de muchos factores, pero teniendo en cuenta únicamente las que dan lugar a manifestaciones clínicas, se puede considerar que entre 10% y  15% de la población las padece.

Este porcentaje aumenta con la edad y el sexo, pues como hemos indicado son más las mujeres que los hombres los que son afectados por esta molestia. Es por su importancia y por su común aparición que a continuación deseamos mostrarte los tipos y gravedad de las várices.

Tipos de várices

Las várices se clasifican en cuatro grados o tipos según identifican los especialistas.

Varices Grado I o Varículas

Este tipo de várices se ven en algunas zonas del cuerpo y a través de la piel, como venas finas de color violáceo. A veces pueden tener y verse en forma estrellada, por eso se les denomina arañas vasculares.

Por lo general, son únicamente un problema de tipo estético que nadie quiere exhibir  pero, en determinadas ocasiones pueden producir sensación de pesadez y cansancio en las piernas.

Tipo de Varices Grado II

En este grupo se incluyen las venas que se van haciendo más visibles y generan síntomas muy molestos como:

  • Pesadez y cansancio en las piernas.
  • Sensación de calor o picores y escozores.

Tipo de Varices Grado III

En este caso las venas están y se muestran más dilatadas y tortuosas. Los síntomas van aumentando progresivamente, así que aparecen hinchazón, edemas y cambios de coloración en la piel.

Tipo de Varices Grado IV

Este tipo de varices reúne a ese grupo de venas que generan zonas eczematosas y úlceras. Las úlceras son difíciles de tratar y pueden infectarse con facilidad. Es necesario tener mucho cuidado porque estas necesitan de un estricto cuidado médico ya que son amigas de las complicaciones.

Clasificación CEAP del tipo de varices

 

Además de la clasificación que te acabamos de enseñar, existe otro esquema de diferenciación de las varices, en este caso la principal, a nivel médico, es la clasificación CEAP, que establece una graduación de las varices en función de la presentación clínica, de la etiología, de la anatomía de la vena y de la patofisiología de esta.

Efecto de la gravedad y tipos de varices
A nivel general se indica que se pueden establecer dos tipos:

  • Varices superficiales:

Como ya lo habrás notado, es el tipo más frecuente. Conocidas como telangiectasias o arañas vasculares, las mencionamos anteriormente, son varices de pequeño tamaño, muy visibles, que suelen causar preocupación.

Indican que este tipo de variz no suelen tener mayor significación médica por lo que se constituyen solo en un problema principalmente estético, no suele provocar problemas en la piel de oscurecimiento o de dermatitis, ulceraciones o flebitis.

 

  • Varices tronculares:

 Estas pueden presentar diferentes grados de dilatación y son las varices propiamente dichas: venas dilatadas y que pueden ser más o menos visibles.

 

Gravedad de las varices

Existen algunos factores que pueden influir significativamente en la aparición o en la gravedad de las varices. Estos factores de riesgo incrementan las posibilidades de desarrollar venas varicosas.

Si crees que puedes ser propenso/a a sufrir de varices, sería interesante que evitaras en la medida de lo posible, algunos de estos factores para así poder reducir las probabilidades de sufrir venas varicosas y con ello las complicaciones que pueden enfrentarte a la gravedad de las varices.

Por esta razón las repasamos para ti muy rápidamente:

  • Permanecer mucho tiempo de pie
  • Factor hereditario
  • Predisposición constitucional
  • La edad
  • El sexo: las mujeres las padecen con mayor frecuencia que los hombres
  • La obesidad
  • El estreñimiento
  • Los anticonceptivos
  • El embarazo
  • Sedentarismo o la falta de ejercicio
  • Tipo de trabajo

Te insistimos en estos aspectos porque es fundamental que prevengas la aparición de las varices y de este modo no enfrentes su gravedad. La gravedad de las varices pueden aparecer después de un largo proceso de evolución sin tratamiento de los tipos de varices grados III y IV.

Estas situaciones en las que puedes sufrir por la gravedad de las varices son las siguientes:

  • Cambios en la piel

Aparte de la aparición de manchas originadas por el depósito de glóbulos rojos, cuando la acumulación de estos y de líquidos aumenta, se producen alteraciones en la piel y en los tejidos que están bajo la misma (alteraciones tróficas), debido a que los nutrientes no llegan correctamente.

Como consecuencia de estas alteraciones, la piel se endurece, presenta un aspecto seco y escamoso, con cambios de color generalizados (ya no son manchas más o menos aisladas) e intensos picores.

  • Úlceras varicosas

Con mucha frecuencia aparecen como consecuencia de rascarnos con gran énfasis, debido a los picores por las alteraciones de la piel. Se presentan sobre todo en la cara interna de los tobillos y son bastante dolorosas, muy difíciles de curar, y se infectan con facilidad.

  • Hemorragias

Esta gravedad en las varices se produce por la ruptura de las venas varicosas, cuya pared está muy debilitada, al igual que la piel, saliendo la sangre al exterior. Pueden deberse al rascado, por un traumatismo que puede ser mínimo, o producirse de forma espontánea, pudiendo ocurrir mientras el paciente duerme, lo que puede aumentar su gravedad si este no se da cuenta.

La sangre suele ser oscura y fluye continuamente, sin borbotones, por ser sangre venosa. Como todas las hemorragias, son muy escandalosas, pero no suelen tener demasiada importancia si se tratan adecuadamente; lo que debe hacerse es elevar la pierna, aplicar un vendaje compresivo y, por supuesto, acudir al médico para que pueda establecer un tratamiento definitivo, que evite su reaparición.

  • Flebitis superficial

Esta gravedad de las varices es la inflamación de una vena varicosa y no debe confundirse con la flebitis profunda, que aparece en  situaciones muy distintas y puede tener graves repercusiones.

Se observa la vena varicosa como un cordón dilatado y endurecido. Se evidencia una zona inflamada a su alrededor, que  está caliente, enrojecida y dolorosa.

  • Infecciones

Las lesiones producidas por el rascado, así como las úlceras varicosas, e incluso la propia fragilidad de la piel, pueden facilitar la entrada a organismos oportunistas, y dar lugar a infecciones que será necesario tratar adecuada e insistentemente, pues suelen ser bastante rebeldes al tratamiento.

La zona infectada es dolorosa, y se verá inflamada, enrojecida y caliente, pudiendo presentar supuración.

  • Trombosis de las venas varicosas

Esta gravedad de las varices ocurre por la formación de un coágulo en el interior de las venas varicosas y, con frecuencia, se da conjuntamente con la flebitis, pues esta puede facilitar la aparición de trombos, y el trombo suele provoca la inflamación de la vena.

Por este motivo, sus síntomas son muy similares. Traen consigo consecuencias graves si el trombo se produce en una zona en que pueda desprenderse y alcanzar la circulación profunda.

  • Embolismo pulmonar

Es una gravedad de las varices muy poco frecuente pues para que ocurra tendría que desprenderse un trombo y, como se ha señalado, alcanzar la circulación profunda, llegar al corazón y, desde este, a las arterias pulmonares.

En conclusión en el Centro de Enfermedades de Venas deseamos darte la información necesaria para contribuir con el cuidado de tu salud, recuerda que es ideal consultar especialistas antes de intentar solucionar por tu cuenta estos tipos de problemas. Te invitamos a continuar leyendo el blog y a comunicarte con nosotros cuando así lo desees.