Peeling para cuidar tu piel

El peeling: sus usos y efectos sobre la piel

El peeling es un tratamiento cosmético ya conocido por muchas personas, pero aún ignorado por otras. Tiene muchos adeptos en todo el mundo y quizás menos de los que debería tener porque algunas personas no terminan de saber de qué se trata.

El peeling es una técnica excelente para recuperar la textura de la piel, viene del anglicismo “pelar” y es ideal para quitar manchas e impurezas. Consiste en la eliminación de células muertas de la piel para dar paso a nuevas capas de piel o dermis. Se utiliza mucho en personas que por ejemplo tienen manchas dejadas por el sol, pequeñas cicatrices, o estrías.

Sin embargo, el peeling es un tratamiento recomendado casi para cualquier persona, ya que evita el envejecimiento de la piel. Al quitarle las células muertas, la dermis deja de estar opaca y apagada y da paso a una piel más brillante y resplandeciente.

Peeling para una piel sana

Tipos de Peeling

Hay dos tipos de peeling, el mecánico y el químico. El peeling mecánico utiliza dermoabrasión y microabrasión. La primera quita las capas impuras de la piel utilizando una especie de cepillo o torno a través de movimientos rápidos y circulares; y la microabrasión se hace con pequeños cristales que pulen la piel y la liberan de células muertas.

El peeling químico, en cambio, se caracteriza por utilizar sustancias químicas para la exfoliación de la piel, ya sea una sola o varias combinadas, dependiendo de la necesidad de la persona.

El peeling médico corporal

En Centro Venas Barcelona realizamos el peeling médico corporal: a través de una fórmula que combina hierbas, algas, minerales, enzimas y vitaminas que penetran en el cuerpo mediante un masaje específico. El peeling enzimático es el menos invasivo ya que no contiene ácidos, es pato para todo tipo de pieles, limpia la piel y la exfolia. Este tratamiento se realiza bajo la supervisión de especialistas.

Hay 3 tipos: superficial, medio y profundo. Cuál hacer será tarea de evaluación del especialista dependiendo del estado de la piel de la persona.

La duración de la sesión es de unos 60 minutos y requiere en general de 3 o más sesiones espaciadas. Se recomienda no tomar sol en los días posteriores.