Transiluminación para detectar varices

Transiluminación para detectar venas varicosas

Las varices en ocasiones se convierten en un dolor de cabeza, ya sea por la parte estética o mucho peor aún, cuando involucran dolores y malestar. Por eso, siempre es mejor atacarlas cuanto antes, ya que las varices son venas que funcionan mal y no cumplen la función de bombear sangre correctamente, por ende, los problemas circulatorios pueden empeorar.

Sin embargo, existen las llamadas “arañitas” que no duelen, pero sí molestan por su apariencia de una especie de pequeña ramificación roja o violácea. Las arañitas se pueden tratar hoy en día fácilmente sin siquiera tener que recurrir a anestesia.

Afortunadamente los avances de la medicina y sus técnicas han logrado atacar las varices pequeñas de manera mínimamente invasiva y con tratamientos que requieren escasa recuperación.

Con la microescleroterapia se da solución a varices pequeñas o arañitas a través de la inyección de un medicamento esclerosante. Se inyecta la solución farmacológica con una jeringa muy pequeña en cada una de las venas varicosas. Esta sustancia hace que se inflamen y colapsen sus paredes, produciendo su anulación y posterior reabsorción. Así, la sangre fluirá por las venas sanas y no ya por las dañadas.

Ahora bien, para aquellas arañitas que son muy pequeñitas, se puede utilizar la microescleroterapia por transiluminación. Este método revolucionario consta de una luz fría que se pasa por la superficie de la piel para detectar esas venitas que no se ven a simple vista. Se logra que la luz entre en cuerpo y sangre y la vena se ponga negra y sea más fácil de detectar.

Transiluminación para detectar varices
Este tratamiento de transiluminación consta de 7 días de sesiones de 30 minutos cada una y tiene un post tratamiento simple.  Se limita a la utilización de medias de compresión y a cuidarse de no hacer ejercicio físico por unas dos semanas, así como de evitar el sol por la misma cantidad de tiempo.

Lo que ofrece la transiluminación es mayor precisión, lo que permite no dejar várice o ramificación sin tratar por más pequeña que sea, y lo mejor de todo, es que lo hace de manera prácticamente indolora y muy efectiva.